En estos días, todos diremos cosas de las mujeres, yo no seré la excepción, vengo de una generación donde las mujeres, las compañeras, eran pares, sin lugar a la demagogia, muchas de ellas por su compromiso, su entrega, su militancia, estaban por encima de la nuestra, los varones. Mi madre, doña Francisca, quien sin duda fue ese pilar del hogar donde crecí, mi hermana Maria Nieves que mujer inteligente!!, Marta Bertolini, una compañera y amiga extraordinaria, Maria Eugenia Bielsa, son algunas de las mujeres, que construyeron esa “mirada” respecto a la mujer, luchadora, comprometida y valiente.
Hace 100 años un grupo de mujeres que murieron calcinadas en una fabrica textil en Nueva York, 146 mujeres, protestaban por sus bajos salarios, por las condiciones infames en que desarrollaban sus tareas. Este hecho trágico dio vida al día de la mujer.
La historia casi siempre es caprichosa y toma ciertas fechas, la mujer siempre ha estado en todos los momentos de la vida misma, en todos los tiempos, en todas las luchas, en cada transformación cualitativa que dio la humanidad la mujer ha estado presente, acompañando o conduciendo esos procesos históricos. Ya en 1909 exigían mejoras de condiciones para las mujeres emigradas y la abolición de la explotación infantil así como el derecho al voto de las mujeres.
En 1910 la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, proclamó el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, a propuesta de la dirigente comunista alemana Clara Zetkin, como una jornada de lucha por los derechos de las mujeres. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países.
Mi generación sin duda tiene la marca de una mujer incomparable como Evita, su compromiso, su lucha, su entrega, su militancia, el aporte de Evita en todos los ordenes, en la justicia social, los derechos ciudadanos, hacen que la vida política y social en este país, se divida, antes y después de Evita, sin duda que tiene muchos motivos por el cual ser recordada, uno de ellos es la posibilidad que las mujeres voten.
Anoche veía por TV, un programa que mostraba las atrocidades que aún hoy padecen algunas mujeres, que son secuestradas y obligadas a prostituirse, una de las tantas deudas que tenemos como sociedad, acabar con esto, toda esta situación mafiosa, de poderosos implicados, policías, políticos, justicia complaciente de oídos sordos, fue enfrentado por la mamá de Mariíta, una joven que esta desaparecida por esta red de mafiosos. La mamá de Mariíta es bajita, flaquita, seguramente alguien insignificante para estos poderos, quizás sea todo eso, pero antes que nada es una MUJER, que busca justicia, que quiere recuperar a su hija y ante esto, los poderosos no son tan poderosos.
Otra marca que tenemos los de mi generación es sin duda las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, el ex presidente Kirchner dijo…“somos los hijos y nietos de las madres y abuelas de la plaza”, creo que no existe mejor definición, comparto madres y abuelas con el ex presidente, no solo lineamientos económicos, comparto la búsqueda de la verdad y la justicia, los derechos humanos, desde mi humilde lugar de militante, teniendo como abanderadas a las madres y abuelas.
Un hecho mas o menos reciente, que nos habla y demuestra el rol y la mirada de la mujer, fue de público conocimiento, en un shopping de nuestra ciudad, Rosario, un grupo de hombres de seguridad, atacó y golpeó a unos niños que estaban repartiendo unas estampitas, tres mujeres denunciaron el hecho en la policía, tres mujeres defendieron a estos pobres niños de estos salvajes, quizás porque pensaron que podían ser sus hijos, no lo se, lo que sí se, es que fueron ellas las que se pusieron del lado de los mas débiles, las que pidieron justicia.
La crisis del 2001/02, también marca un antes y después en el rol de la mujer, en todos los ordenes, ya antes en la década del 90, producto del salvaje plan económico, muchos hombres perdieron su trabajo y fueron condenados a la desocupación, la mujer tuvo que salir a trabajar, ya no como “ayuda”, sino como sostén central, como jefa de hogares, es justo reconocer que si muchas familia pudieron conservarse como tal fue por la acción de la mujer. Tenemos enormes deudas pendientes con la mujer, en distintos informes se puede observar que ante el mismo trabajo las mujeres ganan en promedio un 35 % con suerte el 50 % que el hombre.
En todos los ordenes y/o actividad el lugar de la mujer está por debajo del hombre, en la política concretamente, mas allá “del cupo”, se puede ver claramente que hay pocas mujeres como Intendentes, como Jefas Comunales, como Concejales, la discusión es mucho mas profunda que meramente declamativa. Decía antes, sobre el rol de las mujeres como jefas de hogares, de salir a trabajar, algunos opinólogos durante un tiempo solo mostraban el lado de la independencia de la mujer al tener su propio ingreso, esta “independencia” es relativamente cierta, ya que en la practica concreta, la mujer ha sumado responsabilidades porque en su gran mayoría sigue teniendo las anteriores.
Entonces, como dice nuestra presidenta, Cristina, el debate debe ser fundamentalmente sobre los instrumentos, sobre el como vamos dotando, dándoles las herramientas a la mujer, para que esa transformación sea real y concreta, y no solo declamativa, para que cada día más mujeres ocupen lugares vitales, ya sea en la política o en cualquier actividad laboral o empresarial, porque como cite anteriormente soy un convencido que en cada salto cualitativo que ha dado la humanidad, siempre tuvo mirada, perfume y presencia de MUJER.
3 comentarios:
Gracias por esta reivindicación tan necesaria.
MUJER
QUISIERA REMITIR UN PEQUEÑO Y HUMILDE APORTE.
8 DE MARZO
Quiero hoy entregar una rosa de la esperanza a las anònimas mujeres que, como mi vieja, estuvieron al pié del cañón, siempre, aún sin hacerse notar.
Allí estuvo con mi viejo, 23 años, y aun solteros escuchando el 17 de octubre.
Soportó la familia, cuando el viejo Baster, en sulky, caballo, o camioneta -supongo- recorría las polvaredas de los pueblos del chaco difundiendo la buena nueva del peronismo.
Claro, la biografía es la de mi viejo, que era el protagonista.
Pero ahí estaba doña Lili siempre atenta, para sostener el hogar, aún en las peores condiciones.
Los permanentes viajes de mi viejo a Bs.Aires. y poner orden y organización en el exilio interno que nos tocó en 1955.
Aún la veo: en la única pieza de inquilinato planchando mi guardapolvo y ayudando en las tareas. Entornando la puerta porque mi viejo y los compañeros discutían y hablaban de mil cosas; de irse, de cruzar al Paraguay …
Silenciosa, pero ahí, estoica y fuerte se bancó los años de cesantía y poco pan.
Nosotros con mi hermano eramos chiquitos, apenas si entendíamos algo de lo que pasaba –para afuera- Pero yo me acuerdo absolutamente todos los murmullos, los temores, las ausencias.
Era su terror, ya no su temor: repetir la historia 22 años después.
Conoció y sirvió la mesa de las amistades a Jorgito Araya, a Hugo Parente, a Victorio Paulón , al cura Mac Guire … a tantos otros.
Y de vuelta conoció el silencio y las ausencias en la larga noche de la dictadura sin decir nada, y decirlo todo.
En su mesa con el pan y la sopa calientes estaba su simple militancia. Cuidando y arrullando hijos de compañeros estaba su acto de amor revolucionario.
Esa era mi vieja, igual que doña Lidia Temporelli y doña Ludo Ferrero, y doña Nelly Borghi de Bianchi y cientos, miles que en su silencio cantaban la canción más hermosa de la vida por los demás.
No es una idealización, es una verdad . Anónimas mujeres –que no entendían de feminismo ni cupos, ni nada- Pero entendían todo sobre el amor, que por intenso y absoluto era revolucionario.
Nunca les dimos un diploma, ni un reconocimiento.
Pero militaron junto a nosotros, como las que más.
La puerta siempre estaba abierta; el calor de la protección y los pájaros en el aire como arrullo de las siestas en la cama adolescente que repetíamos una y mil veces.
Sus mates eran los más ricos del mundo, igual que sus milanesas.
También escondían libros -como Nelly- y pasaban los controles militares con un carrito de supermercado.
Criaban los nietos, visitaban cárceles como Lidia.
Aún no entendemos en su real dimensión el vendaval de nuevas posiciones y formas de vida a las que obligadas -pobres viejas- transitaron a los tropezones.
Eran las viejas de cada uno de nosotros.
Qué ingratos, pensábamos que no entendían lo que para nosotros era la vida. Recibirnos con una sonrisa, o una preocupación, echaba por tierra cualquier prejuicio.
Y se pusieron los pañuelos blancos, aunque no les tocó directamente.
Porque eran de la misma nervadura.
-Aunque no los llevaran- se los pusieron y aún están ahí con sus pañuelos blancos de amor, de sosiego, de consejo, de coraje.
En su silencio mi vieja me dice mil cosas, y en este 8 de marzo -.que no la tengo- ahí está : en cada rosa de cada dia del año que me regala en su jardín me da mas de una vez la fortaleza que me falta para seguir adelante.
FELIZ DIA DE LA MUJER VIEJITAS NUESTRAS …. !!!
Baster
Gracias por las palabras... el afecto... el reconocimiento...(nunca vienen mal)pero las mujeres necesitamos políticas públicas, legislaciones y acciones positivas dirigidas explícitamente a eliminar toda discriminación y a alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres para así lograr sociedades más justas y solidarias. Para esto confiamos en el Diputado Rico.
Publicar un comentario